domingo 27 de junio de 2010

La Osadía de Peugeot



La firma automovilística francesa Peugeot ha llevado a cabo hace poco una renovación de su imagen, coincidiendo con la celebración en 2010 de los 200 años desde la fundación de la empresa. No he conseguido ver en el cambio mucho más que la renovación de la logomarca y el uso del brandline “motion & emotion”. No veo un estilo gráfico propio y tampoco un mensaje claro. Motion and emotion evoca movimiento y emoción, no está mal porque es eufónico y se entiende, pero es un poco tópico.
Echo también en falta trabajo en el branding sonoro. Sin embargo, en una marca de automóviles el producto es de vital importancia y habrá 14 lanzamientos hasta 2012. El primero en llevar el nuevo símbolo es el precioso RCZ.
El nuevo símbolo es claramente más moderno que el anterior, que data de 1998. Desde mi punto de vista, es más elegante y femenino, perdiendo el león esas zarpas de aspecto tan heráldico. La tipografía es muy elegante y actual, siendo de destacar los retoques en la “E” y en la “U”.


En la historia del logo de Peugeot sólo ha habido un león que mirara a la derecha.


Particularmente prefiero los personajes que miran o saltan a la derecha ya que en la cultura occidental eso se asocia a avanzar. Sin embargo una vez que te acostumbras, no tiene ninguna importancia. Algunos de los que saltan o miran hacia la izquierda son el símbolo de Jaguar y el de Cajamadrid.

Y hablando de Cajamadrid, tengo que decir que el nuevo león de Peugeot parece más un oso que un león. Se diría que es un “Oso leonoso”, o mejor aún un león “muy osado”.

Bromas aparte, lo más difícil del plan para conseguir un cambio de imagen con impacto es la definición modular de los puntos de venta y de servicio. Una red tan grande tiene muchas tipologías de locales y por tanto, la solución tiene que poderse aplicar por etapas. También es importante poder aplicar el cambio de una forma bastante rápida. Esa es una forma de minimizar el hecho de que siempre existirá un gran número de coches que seguirán llevando la imagen anterior.

viernes 7 de mayo de 2010

Publicistas de la LOGSE




En pleno debate sobre el posible pacto educativo, hiervo de indignación cuando leo y escucho las barbaridades que se escriben y dicen en los medios de comunicación. Mi artículo de hoy no debe servir para enfadar a nadie, sino que debe verse como una crítica constructiva que ayude a solucionar un problema muy serio. La pésima educación que tiene nuestra nueva hornada de profesionales se refleja en todas partes. Si ya en el mundo creativo nuestros colegas argentinos se están haciendo con el prestigio y con los mejores puestos, pronto ocurrirá lo mismo en los trabajos en los que se requiera algo tan simple en principio como hablar y escribir correctamente el español.

En el mundo de la publicidad, al igual que en el de los medios de comunicación el problema es especialmente importante porque los errores se amplifican cientos de veces y al ciudadano medio el mal uso del lenguaje le acaba pareciendo bueno.

Por ejemplo, en el último anuncio de Red Bull que se emite en televisión, dos ovejas pastan en el campo, y al mirar al cielo y ver las nubes, que parecen borreguitos, una le dice a la otra: “parece que muchas de nosotras HAN tomado Red Bull”. Supongo que al genio que lo redactó le parecería que la protagonista del anuncio debería tomar Red Bull, pero como esa oveja no volaba, no dudó en considerar a “muchas” como el sujeto de la frase. Lo que me sorprende es que antes de salir al aire, un anuncio lo redacta un “copy”, lo graba un locutor, lo montan en la productora, se lo presentan al cliente… ¿y nadie se da cuenta de esto?

No se trata de un ejemplo aislado. Se me ocurren muchos más sin necesidad de darle demasiadas vueltas. En una cuña de radio de la empresa energética Céntrica, se utilizaba el verbo agradecer de la siguiente forma “En Céntrica agradecemos a nuestros clientes POR su fidelidad”. Se agradece algo, o se agradece “QUE” pero no se agradece POR. Yo agradezco su atención, y agradezco que me lean, pero no agradezco porque me lean.

De la epidemia no se libra nadie. Cuando Telefónica iniciaba su servicio de contestador (actualmente parte de la “línea fija de MoviStar”, según la nueva arquitectura de marca) decían textualmente: “El servicio contestador de Telefónica le informa que no tiene mensajes”. Me estuve dedicando a mandar sistemáticamente cartas de queja hasta que un día me hicieron caso y lo cambiaron al correcto “le informa de que no tiene mensajes”. Informar es un verbo intransitivo, al igual que advertir. Lo que ocurre es que a base de escuchar a entrenadores y jugadores de fútbol decir “pienso de que”, alguno ya ha pensado que todos los “de que” son incorrectos, y no es así.

Y ya puestos a poner ejemplos de errores repetidos hasta la saciedad, me alegra que por fin hayamos cambiado el Padrenuestro. En el actual se dice “danos hoy nuestro pan de cada día”, pero llevamos años escuchando “el pan nuestro de cada día dánosle hoy”, cuando debería ser “dánoslo hoy”, ya que el pan es el complemento directo. Debe ser por mi infancia en Andalucía pero siempre me sonó fatal.

Por ir a un ejemplo muy reciente, he visto al “Director de Identidad Verbal” de una conocida consultora presentar un ejemplo de tono de voz con un anuncio en el que el texto decía textualmente: “¿Qué ahora hay Internet Villanueva de Trucios? ¿Y lo próximo, agua corriente?”

Yo no daba crédito a lo que leía, y no entendí lo que quería decir la primera frase hasta que leí la segunda. Siempre puede haber erratas como comerse un “en”, pero el uso del acento en un “que” no interrogativo es imperdonable. Supongo que el anuncio debería decir: “¿Que ahora hay Internet en Villanueva de Trucios? Y lo próximo…¿agua corriente?”

Y para terminar con un ejemplo de los medios más tradicionales, en el mismísimo diario ABC, y especialmente en la sección de deportes se utilizaba siempre el estilo indirecto de forma incorrecta. Ignoro si lo han corregido ya, porque eso me molestaba tanto que dejé de comprar dicho diario. Se empleaban frases como la siguiente: El guardameta del Real Madrid manifestó que “estoy muy contento con el resultado”. Lo correcto sería: El guardameta del Real Madrid manifestó que estaba muy contento con el resultado. O bien, El guardameta del Real Madrid manifestó: “estoy muy contento con el resultado”.

Independientemente de los planes educativos, arreglar esto está en manos de todos. Cuando veo las revistas de decoración con esas casas minimalistas de grandes cristaleras y pantallas de plasma pienso: “pero ¿dónde están los libros?” En mi casa, la media hora diaria de lectura pasó de ser algo obligatorio a ser un derecho que mis hijos me reclaman cada noche. Pregunten a sus redactores publicitarios cuáles son los tres últimos libros que leyeron y cuándo los leyeron. Pídanles que les reciten de memoria algún poema clásico. Pregúntenles qué es un hipérbaton.

Debemos liderar un cambio de actitud por el bien del lenguaje porque nadie lo va a hacer por nosotros. Tenemos que tomar nuestra parte de responsabilidad para no destruir nuestro idioma común. La existencia de correctores ortográficos en los ordenadores hace que desde hace ya algún tiempo les haga un dictado que deben escribir a mano a los candidatos que entrevisto, y ¡hay que ver la cara que ponen cuando se lo planteo! No se creerían los errores que cometen algunos candidatos orgullosos de sus masters.

Una iniciativa que quiero agradecer desde aquí a BBVA y EFE es la de Fundéu, una institución sin ánimo de lucro que tiene como principal objetivo colaborar con el buen uso del idioma español en los medios de comunicación. La Fundéu fue presentada el 8 de febrero del 2005 en Madrid, fruto de un acuerdo entre ambas empresas. La página que publican en la revista Ronda es la primera que leo cuando subo a un avión de Iberia. Todo el que escriba en un medio o redacte anuncios debería visitar asiduamente su web (www.fundeu.es).

“Ese es el drama del redactor. Corazón con neuronas. Corazón con razón”, escribía Miguel Ángel Furones, presidente de Publicis en su poema “Las reglas del juego”, en el que describía su actividad. Ya no queda gente así. Bueno, realmente sí queda. Tengo un colega y amigo que sistemáticamente acepta y supera con éxito mi retos, como el de componer un soneto esdrújulo en tiempo récord. Y nuestros piques lingüísticos animan y educan a otros compañeros extranjeros.

Pero ya nadie aprecia esas virtudes. En esta vorágine globalizada, es normal ver cómo unos señores vienen de Londres, entrevistan a personas poco rodadas con un alto nivel de Inglés, y dan por supuesto que dominan el español sin hacerles una mínima prueba supervisada por un nativo culto. Les pagan lo que haga falta para salir del paso y continúan su huida hacia adelante. Últimamente vale más un ignorante bilingüe que una mente amueblada con un inglés decente. No importa que en España los clientes quieran las cosas en español. Al fin y al cabo casi no se quejan de los errores de su agencia porque en la mayoría de los casos no se dan cuenta de los mismos, y además son ellos los que la eligieron.

miércoles 28 de abril de 2010

Entrevista en el Economista



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martes 20 de abril de 2010

Meteduras de pata



Hoy quiero dedicar una mirada constructiva a esas meteduras de pata que son ya demasiado frecuentes en el sector. Con esto no quiero faltar a las empresas citadas, sino ayudar a aprender de sus errores.

Hace poco he tenido que estar sufriendo ciertas quejas injustificadas de un cliente porque a su entender teníamos la “manía” de comprobar la viabilidad legal de los nombres que le proponíamos para su empresa, una de las grandes. Como el cliente no era capaz tampoco de enfocar del todo los criterios de selección y tampoco dejaba que lo hiciéramos nosotros, las propuestas eran numerosas, y por tanto las comprobaciones legales también. Si los verdaderos decisores del proyecto hubieran participado en él, no hubieran sido necesarias tantas comprobaciones.

Hago referencia a esa “manía” porque nos encontramos en plena campaña publicitaria de Quabit, la nueva imagen de Afirma, que anteriormente era Astroc.

Me explico: La inmobiliaria Astroc es según muchos el símbolo del pinchazo inmobiliario en bolsa. Fue una criatura empresarial de origen valenciano creada por Enrique Bañuelos que en Febrero de 2007 marcaba en bolsa la cifra de 75 euros por acción, que valoraban el 100% de la compañía en 9.089 millones de euros. Sólo diez meses antes salía a cotizar desde 6,4 euros (770 millones de euros). Lo subió todo en bolsa, ¡más del 1.000%! y lo bajó casi todo después, un 95%. La caída en desgracia de Astroc escenificó el fin del boom inmobiliario en bolsa en España.
Pero eso pasó a la historia. De la fusión de Astroc, Landscape, Rayet Promoción y otras dieciséis compañías nació “Afirma Grupo Inmobiliario”. La identidad (que no me gusta demasiado, aunque sus autores sí tienen grandes trabajos) y el nombre los presentaba una consultora como credencial de referencia en un seminario al que acudí a hacer algunos contactos. No puedo creer que mis colegas no hicieran bien las cosas, pero o ellos, o el cliente menospreciaron la importancia de la viabilidad legal de la marca verbal.
No es momento de buscar culpables pero sí de resaltar la importancia de proponer y seleccionar nombres viables legalmente. Tras gastar un buen dinero en comunicar su nueva identidad como Afirma Grupo Inmobiliario, ahora han tenido que hacer una nueva campaña para comunicar el cambio a “Quabit” (y debo decir que la identidad gráfica me gusta aún menos que la anterior). La razón del cambio ha sido la similitud con la marca Affirma de una empresa de energía solar.
La última vez que en mi lista de propuestas creativas había un nombre con posibles problemas (y ha sido hace poco) ha quedado por escrito esta advertencia, y la recomendación de usar otro. El propio departamento legal del cliente ha dado la luz verde y espero que no la cosa no tenga consecuencias.
Otra gran metedura de pata la cometió la todopoderosa Microsoft. Cuando todavía había dominios .com de cuatro letras disponibles, anunció el nombre de su nuevo reproductor MP3 que debía hacer sombra al iPod antes de registrarlo. Se lo quitaron y de debió gastar un buen dinero en comprarlo a posteriori. La verdad es que el invento tampoco funcionó y hoy Zune, con el mismo nombre e imagen gráfica es un portal de contenidos de audio y video accesible desde Xbox.
Por último me gustaría citar otro caso que considero un error de protección de marca. El famosísimo “Funciona”, de Pascual no es una marca en sí. En seguida les salió un competidor. Su archirival García Carrión sacó al mercado Don Simón “Funciona Max”. Tiene un montón de gracia y creo que no hay por donde cogerlos. Un genérico es un genérico, por mucho que se escriba con una tipografía bonita.

viernes 16 de abril de 2010

Las virtudes que escasean



Gracias Javier. Hoy te escribo este artículo con la libertad que me da el hacerlo como un columnista más, sin representar a ninguna empresa. La extraña decisión que ha tomado Landor me otorga este nuevo privilegio. Habría que pensar que el artículo debería versar sobre marcas, ya que es de lo que suelo escribir, pero sólo nombraré una al final. Porque Yorokobu es una revista inusual y diferente. Cualquier cosa que añada valor tiene cabida en sus páginas. Y tú eres una persona que añade siempre valor a todo lo que hace. Te dedico estas líneas como regalo de cumpleaños y aunque tengo también cosas que agradecer a muchas personas por estos días, hoy no cumplen años, así que hoy eres el protagonista.

Tú aúnas una serie de virtudes que hoy escasean. Tienes una mente analítica y brillante, pero sobre todo eres capaz de escuchar y aclarar mis ideas con gran facilidad. En estas semanas he tenido dudas sobre qué hacer con mi vida, y como parte de la reflexión tomé un tren a Barcelona para verte. Eres generoso, y así rompes en mí el tópico que esconde esa virtud que tienen muchos catalanes. Esa generosidad te hace aparcar tus obligaciones para dedicar un día completo a quien lo necesita. Y esa misma generosidad, unida a la sinceridad del amigo te hace renunciar a posibles planes que quizá beneficiarían a tu empresa para aconsejarme lo que crees que es más correcto.

Además de tener estos valores que escasean, y cuya escasez estoy convencido de que es la raíz de la actual crisis económica, sabes aplicar tu amplia experiencia en el mundo de los servicios para dar buenos consejos. Sin conocer el sector en el que me he movido durante los últimos años, ves con claridad lo que la mayoría de agencias de publicidad y marketing no ven. Un buen equipo de branding proporciona a una agencia importantes ingresos por servicios complementarios al branding. Y ves la polivalencia de los que nos hemos dedicado a esta tarea.

Sabes indicar los defectos sin hacer daño y enfocándolos en positivo, para animar y mejorar a los que tienes alrededor. También consigues subir la autoestima de forma sutil y con muy buen humor.

Admiro cómo has sido capaz de mandar a paseo a las multinacionales para dedicarte a organizar conciertos de música y montar dos exitosos bares de copas, a la vez que creabas una magnífica empresa de servicios profesionales a partir de un nombre que nació como un grito de desahogo. Gracias a eso te has convertido en dueño y señor de tu vida.

También has sido capaz de dejar de correr con la moto como un insensato (¡a la fuerza ahorcan, amigo!) y has aprendido a disfrutar de la vida y del mundo del motor sin arriesgar.

Y de esa misma forma pausada e inteligente has sabido afianzar en mí unas ideas, que aunque estaban ahí, andaban desordenadas tras el mes más desagradable de mi vida profesional.

Ahora estoy seguro de que el futuro es muchísimo más luminoso de lo que me imaginaba antes de tomar el tren, y de que los cambios van a ser para bien.

Por todo esto te dedico este humilde regalo. Sólo me queda agradecerle también su trabajo a una marca: Shoei. Es la marca del casco que te salvó la vida, y que contempla orgulloso y silente comidas y cenas de amistad desde lo alto de la máquina de tabaco de “El Caliu”.

Dedicado a Xavier Mocholi
Socio de Rest Forderest

luisjosemanzano@gmail.com
http://luismanzanoarticulos.blogspot.com

jueves 8 de abril de 2010

Adiós Landor, Hola Futuro



La columna de hoy tiene para mí un sabor agridulce, más agrio cuanto más cerca del viernes 26 de marzo (que fue viernes de dolores en todos los sentidos, había que estar en mi oficina para darse cuenta), y más dulce a medida que avanzan los días. En dicha fecha se materializó la decisión de Landor de terminar prácticamente con su presencia en nuestro mercado. El eufemismo oficial que se ha usado es “to wind down”, es decir, reducir la presencia de manera dramática sin cerrar técnicamente la sucursal, aunque quizá sea esa la intención final. Los detalles no son importantes, y no quiero ni debo mencionarlos, pero sí lo es la salida de un histórico de nuestro país, y por eso abordo este tema en una columna que no debe tratar asuntos personales, sino de branding.

Este hecho lamentable ha sido recibido con pena y con sorpresa por los competidores de Landor. Tengo que agradecer las numerosas muestras de apoyo que he recibido estos días de muchas empresas, que sufren cada día la inmadurez de nuestro mercado. Que Landor deje de creer en España es como si el Real Madrid o el Barcelona dejaran nuestra liga. Esta decisión es mala para el sector, que anda escaso de firmas prestigiosas y sobrado de intrusos y diseñadores con aspiraciones.

Sin duda la imagen de la marca España en el mundo también ha influido mucho en esta decisión. Semejante retirada que económicamente no se justifica cuando las cifras iban saliendo según lo aprobado en 2009, tiene como fondo la falta de confianza en el crecimiento de nuestro país y en el tamaño de los proyectos que los anglosajones esperan de clientes de primera fila como Santander, BBVA o Iberia.

Me cuesta mucho convencer a mis superiores de que en España no existe un solo cliente que pague un millón de euros por la estrategia de marca, su arquitectura y posicionamiento. Y sí que existen en Estados Unidos o Inglaterra. Cuando mi ex-presidente (el que soy “ex” soy yo, ¿eh?) ve las adquisiciones del Santander y su patrocinio en la Fórmula 1, no se explica que un banco así no gaste en servicios de branding lo mismo que el Citi, y no entiende que una empresa petrolera de primera se plantee unos proyectos de imagen que realmente son “proyectos de logo”. Nuestras grandes empresas no suelen cuidar la marca como sus competidores extranjeros y sus departamentos de imagen no tienen en general el poder para influir en presupuestos ni para gestionarla de manera global. Sí cuidan la notoriedad pero se quedan en la superficie en cuanto al mensaje y al cuidado de la experiencia global.

Durante estos cinco años, a través de nuestro trabajo y también desde estas páginas hemos intentado hacer ver a los clientes el valor del branding. También los competidores lo han hecho y estoy seguro de que en los próximos dos años se va a notar una mejora en la concienciación de los clientes. Es una pena que Landor no se beneficie de ello. Pero en cualquier caso nunca vamos a llegar al grado de madurez que tiene el Reino Unido o Estados Unidos.

Por eso, yo me pregunto: “¿creen este tipo de multinacionales en un mercado como España?” En mi opinión, si tuvieran que elegir países donde invertir desde cero, el nuestro no sería uno de ellos. Pero una vez que están dentro, uno o dos años flojos no deberían llevar a decisiones así. Una vez fuera, ¿qué credibilidad ofrecerán ante los potenciales “grandes” clientes locales? Ante la duda quizá prefieran elegir a quien tenga algo más que ofrecer que algún consultor que hable español. Y además les será muy difícil volver. Si lo que desean es una sucursal que en España tenga cuatro clientes que genere cada uno un millón de euros en servicios de branding puro hacen bien en irse ya que no creo que eso sea posible.

En algún caso, la cosa funciona bien porque al ejecutivo local se le dota de la libertad necesaria para actuar como una empresa local, con una imagen de marca global. O bien, porque la red comparte cuenta de resultados y se usan los recursos de forma eficiente sin guerras intestinas.

En estos días de darle vueltas a las cosas, pienso en algunos errores que cometen los grandes grupos de comunicación. Quizá esté equivocado, pero no comprendo por qué no existe alguien (y si existe, por qué no ejerce) que gestione el talento en empresas que acaban consolidando resultados. Las diversas compañías de un gran grupo tienen cuentas de resultados diferentes, y en cada una de ellas, las distintas sucursales las tienen también diferentes. Esto hace que el trabajo en red sea más difícil que cuando todas están bajo la misma cuenta. Tendría mucho sentido utilizar los recursos de las oficinas que tienen bajo grado de ocupación en proyectos internacionales. De hecho, las oficinas de Londres o Nueva York suelen realizar gran parte de su revenue en proyectos de otros países que acuden a ellas “por defecto”. Sólo así se explican los proyectos que realizan para Grecia, Sudáfrica, Polonia o Rusia. ¿Es que acaso tienen a alguien generando negocio que viaja por el mundo o hace llamadas desde Londres? No es así. Son clientes que llegan por la reputación de la firma y se atienden desde allí, porque tampoco andan sobrados de negocio.

Tampoco parece lógico que una empresa de un grupo contrate personas con un perfil idéntico (o inferior) a un precio superior al de otras personas que se despiden de otra compañía del mismo grupo indemnizándolas. Financieramente no se sostiene, y esas cosas pueden evitarse con una gestión adecuada de los recursos humanos.

¿Y se puede trabajar para un cliente en España con recursos remotos de Londres o USA? Poderse, se puede, pero saldría carísimo y siempre faltaría un soporte cercano. Es cierto que sin tener prácticamente estructura en España, la empresa realizó marcas como La Caixa, Santander o Iberia. Ya ha llovido desde entonces y las cosas han cambiado. Hay proyectos que se pueden hacer de forma remota, y las redes más eficaces lo hacen así. Pero lo hacen en países donde no hay casi especialistas de branding. Hace veinticinco años no había aquí nadie con conocimientos serios sobre el branding estratégico y ahora, aunque no abunden, existen profesionales capaces de hacer las cosas bien y cerca del cliente.

La parte dulce del asunto es el universo de posibilidades que se me abren ahora para aplicar un nuevo punto de vista al mundo publicitario, de la gestión de medios o del marketing relacional. La gestión de la marca en las redes sociales es también un espacio muy interesante.

En España hemos demostrado al mundo que podemos tener los mejores bancos, grandes compañías de telecomunicaciones, grandes deportistas y grandes pensadores. ¿Por qué no demostramos a los de ahí afuera que podemos también ser los mejores en adaptarnos a un entorno tan cambiante como el actual?

domingo 21 de marzo de 2010

Los coches y sus cambios de marca

Uno de los sectores que más ha sido golpeado por la crisis es el automovilístico. Es un sector muy sensible y que ha sido ayudado por los gobiernos. No querría dejar pasar el párrafo sin quejarme de que al sector publicitario no lo ha ayudado nadie. Y a las empresas de branding no digamos. Somos probablemente las más afectadas por “los ahorros de costes”.

Volviendo al mundo de los coches, ahora hay varias marcas que trabajan en su imagen o por lo menos amagan con ello.

La primera que lo ha hecho, y lo ha hecho bien ha sido Citroën. Tengo que decir que Citroën se planteó el problema con seriedad y trabajó mano a mano con Landor. En el proyecto se trabajó un nuevo posicionamiento, apoyado en la creatividad tecnológica de la marca,
- tan poco comunicada y tan cierta –, se modernizó la identidad, se creó un completo código de comunicación gráfica, tono de voz y se diseñó un concepto modular de puntos de venta y servicio que se aplicará gradualmente en todo el mundo.

Parece ser que tanto Seat como BMW convocaron hace poco uno de esos concursos no remunerados al que se invita a varias firmas. Grave error el de los que decidieron acudir al mismo ya que el tema aparentemente ha quedado en nada en ambos casos, lo que reafirma nuestra idea de enfocar estos temas de forma más seria. Es fácil involucrarse en un concurso y no comprometerse a nada. La divertida ilustración de los huevos con chorizo se hace patente. La gallina se involucra, pero el que se compromete de verdad es el cerdo.

Peugeot y Audi han hecho una renovación de su identidad. Y hay otros fabricantes que están a punto de decidir un socio para renovar la marca.

Al igual que en otros sectores como el de los electrodomésticos, la imagen de marca de un coche está muy relacionada con el puro diseño industrial. El servicio postventa y la calidad son importantes pero el diseño es uno de los detonantes de la decisión de compra. Recientemente conocí al director de diseño de Bosch y me entusiasmó lo importante y atractivo que es su trabajo. En el mundo de los coches Walter da Silva revolucionó los Alfa Romeo y posteriormente lo hizo con los Seat.

Y si el Mini no fuera tan bonito como es, y no recordara al antiguo no hubiera sido un éxito.

Menciono el diseño en estos momentos porque en mi opinión la marca que más está renovando su imagen no lo ha hecho con su identidad.

Se trata de Renault que está diseñando unos coches bellísimos, y eso se nota en las ventas. Tuvo una época en la que los hacía muy originales pero horrorosos según mi modesto entender. Los de ahora son verdaderos ejercicios de diseño, lo que tiene mucho mérito porque los condicionantes funcionales en el diseño de coches son muy restrictivos.

He dejado deliberadamente para el final a Toyota. El fallo detectado en el Prius ha dañado mucho su imagen. La última vez que escribí sobre algo parecido en la prensa fue por el accidente de Spanair. Entonces uno de los consejos que ofrecí fue la renovación de su imagen. Lo hicieron, aunque su nueva identidad no me gusta, lo siento mucho. La reciente comunicación visual es mejor. Spanair pudo quitarse algo de culpa por un error humano. Toyota tiene aún pendiente la regla número uno de la comunicación de crisis: transformarse de villano en víctima o en héroe. Esto no siempre puede hacerse, pero lo que Toyota tiene que empezar a pensar es en un plan de relanzamiento de imagen, con o sin cam